Lizarte, en una emblemática 50ª Vuelta a Toledo

Con un siete integrado por Jorge Arcas, Rafael Márquez, Raúl Martínez de Morentin, David Calmaestra, Asier Ormazabal, Asier Labairu y Javier Ruiz de Larrinaga y dirigido por Juanjo Oroz, el equipo Lizarte pone rumbo mañana viernes a la Vuelta a Toledo. La escuadra de Manolo Azcona no faltará a la señalada 50ª edición de la ronda castellano-manchega, sobre cuatro etapas como en años precedentes, entre el sábado y el martes.

 

El recorrido es semejante al de 2014, empezando con 124 kilómetros llanos entre ITV Ocaña y Consuegra. El primer plato fuerte llegará el domingo, con 145 km con inicio en Camarena y meta en Guadamur tras sobrepasar el Cerro de los Palos (2ª) a escasos 9 km de la conclusión. El lunes se afrontarán dos subidas al Cerro del Emperador (1ª) en 141 km entre Cigarral Santo Ángel Custodio y Villarrubia de Santiago, mientras que para el último día espera el repecho adoquinado de Zocodover en la capital después de 137 km con salida en Comercial Galán, con el Alto del Robledillo (1ª) como punto caliente en el primer tercio.

 

«Entre Arcas y Márquez tenemos dos buenas opciones para hacer la general», opina Azcona. «Es cierto que Jorge está estos días en una nube por su fichaje por Movistar, como le suele pasar a todos los que reciben una noticia así, pero siempre ha sido un ciclista muy centrado y está yendo fortísimo, por lo que no creo que le afecte una vez arranque la vuelta. Rafa estuvo muy cerca de ganar en Oiartzun y el recorrido es bueno para sus características. La clave será estar atentos en los finales, en los que cualquier corte que pique unos segundos puede ser el que decida todo».

 

El conjunto navarro se desdoblará el domingo para atender una nueva prueba del Torneo Lehendakari, el San Roman Saria de Muxika (Vizcaya). Mikel y Beñat Ezkieta, Marcos Rojo, Marc Muñoz, Héctor Carretero, Sergio Samitier, Jaime Castrillo, Josep Arnau, Martí Márquez y Gabriel Irisarri se medirán en 128’6 kilómetros repartidos en cinco giros a un circuito con una larga subida a Mendata, con el repecho de San Roman como culmen.